Los sueños sueños son...
El otro día, después de muchos años, he vuelto a soñar contigo, no sé si este calor, o la proximidad de las vacaciones, o el olor a verano, o el sinfín de desgracias acontecidas y ya pasadas durante este ultimo año
no sé que ha sido
ni a cuento de que
pero he soñado contigo.
Estábamos como hace 10 años, en el mismo lugar, oliendo a sal, a mojitos, a pringosa humedad, con resaca mañanera el blues del Alcaserse, siesta sinfín y madrugadas que se me hacían muy muy cortas.
Parecía que todo había pasado ayer, el juego de la playa, el cartero y Pablo Neruda, y esas miradas interminables, ¿tontos? Pues si mucho, ahora después de 10 años me arrepiento de dejar pasar aquél tren, de intentar tapar y desterrar aquella excitación que provocabas en mi, por permanecer fiel a que
a una ilusión, a un concepto mal enseñado en definitiva por serle fiel a la nada.
Pero en mi sueño después de tantos años las miradas eran solo el comienzo de lo que pudo haber sido, pero probablemente ya nunca sea
tus manos, tus brazos, tu cara, tu cuerpo, te tenía entero, y solo para mi
no había pasado el tiempo
calor, sudor, escalofríos, el deseo de los minutos eternos; tus caricias anulaban todo lo demás, recorriendo las figuras de nuestros cuerpos
soñaba dentro de mi sueño en no dejarte escapar.
¿Qué es la vida? Un frenesí,
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
Calderón de la Barca