VENDETTA

Estos pensamientos tan positivos ocupaban este fin de semana mi mente y mi alma sin llegar a una conclusión satisfactoria la venganza es buena y necesaria? Puede que ayude a cerrar un ciclo pero lo termina a un precio quizá demasiado alto.
Tal vez la venganza no sea mas que un gasto inútil de energía, teniendo en cuenta la cantidad de sentimientos negativos que ella provoca, es una pasión que nos consuela ante la traición pero que retrasa el entierro, que no el olvido, del agravio.
Venganza es plato que se toma frío y digo yo que quizá pueda provocar un corte de digestión.
12 comentarios
aiyana -
¡Que desconsiderados poner examenes cuando está terminando una temporada de perdidos!
¡¡¡¡A donde vamos a llegar!!!
Treiral_ -
estoy en plena temporada de examenes...
aiyana -
Treiral, todo depende de lo lastimado que salgas del tema... por cierto habría que comentar lost no?
Herel o debo decir Santino
Taza, eso dicen que ser sirve fria, pero creo que a mi tampoco me vale... yo soy mas de todo en caliente
Terminus... el problema es que no siempre llega ese momento.. y con mi despite seguro que si llega estoy en la luna... de Valencia
Deyec, si creo que al final todo se queda en lamer las heridas e intentar que no te la vuelvan a dar.
Jluna lo mismo mismito me pasa a mi... vengarse o quedarte con la sensación de además de traicionada no hago nada.
jluna -
Deyector -
terminus -
Un Beso
Edu
Otra Taza de Café -
En cuanto a la venganza... supongo que es inevitable querer que alguien que te ha hecho daño intencionadamente pague por ello o por lo menos es lo que suele pasar al principio, en caliente. Aunque dicen que la venganza se sirve fría, a mí eso no me funciona.
herel222 -
[susúrrese con voz áspera]
Treiral_ -
Javier -
Yo nunca me he vengado, pero si le he deseado lo peor de lo peor a algunas personas.
Y es que cuando te hacen mucho daño el odio florece rapido. Supongo que no está bien.
La teoría de la justicia divina dice que se llega a un equilibrio y que todo el daño que reciobes luego se lo lleva la otra persona
aiyana -
Roque -
Yo no me atreví apreguntarle nada, pero a el se le veía sereno